¨... alguna vez haz pensado en que todos te dan animo e insisten en que tires para arriba siendo que tú quieres apenarte en ese momento y vivir tranquilo tu pena hasta que pase?¨Curiosa frase para conocer a alguien en un día lluvioso, más aún si te menciona que el tamaño de tu paraguas es un tanto exagerado...
Las estaciones avanzaban y su café seguía humeante desde su vaso de pluma vid, el suelo del metro parecía más agradable esa mañana, estaba ante su compañía...
Quién creería que ir tarde a una clase en la universidad podría traer algo así...
El resto del día las ideas corrían de un lado a otro, excitadas por la idea de una situación tan diferente al resto de las vividas, como sacada de esa película la cual me gusta... parecía irreal y con un sutil aire de que algo andaba mejor de lo que esperé.
Al encuentro posterior encontré a la persona, detrás de ese café, tan distinta al común de todas esas personas que conocí alguna vez...
Una mezcla entre narcisismo, ternura, alegría y pena a la vez reflejada en ojos que ocultan algo, descifrando cada palabra la cual hablaba sentado en un sillón de un bar, la mirada posada en dibujos de gente bajo paraguas y bitácoras con historias y recuerdos... un poncho con la esencia del día a día plasmada en las letras y frases susurradas de su boca al momento de hablar o incluso callar.
Es como ese amor imposible, pero que es un tanto posible por que sabes que cuentas con esa persona si algún día te hacen falta alas para volver a volar en ese cielo que soñaste alguna vez... tan puro, tan propio y único... eres bienvenida a ese cielo...
lo llamo nosotros y sólo existe en sueños...
¨... no es algo que se aprende, es algo que se siente¨