A medida que las cosas avanzan, crecen, se desarrollan, toman valor, vocación, sentido común y propio, de alguna forma todo se torna más fácil y seguro, ya dejas esa piel de alguien inseguro y poco capaz de logros, quemas etapas, te transformas, evolucionas en algo muy distinto y mejor, aún con falencias y defectos (nunca estan ausentes, sino cuál sería la gracia, no?), pero más consciente de todo, no hay pasos en falso, y de existir estos, pasan primero por tu cabeza para transformarse en una decisión real.
Existen salvadores en este pequeño mundo, gente que podrian ser angeles a tus espaldas, silenciosos, a la espera de su heroica hazaña. Tienen nombres muy claros, y no hablo ni de los bomberos, policias, doctores o heroes cotidianos, hablo de los más humanos, de esos que hasta ahora mismo podrías tener al lado, la gente que te quiero, esos pequeños soldados dispuestos siempre arecibir cada granada, cubrir tu espalda y detener cada bala, ellos, dificiles de identificar claramente en un comienzo y ya en su primera hazaña tienes la idea de qué se trata. Pero siempre existe uno al que nadie esperaba, bueno, te cuentan historias de su llegada, que a todos les pasa y bla bla blas varios. Aparece en cualquier momento, no hay tiempo correcto ni especial, puede ser cualquiera. Te comienza a hacer feliz, saca lo mejor de ti, te enseña a vivir, a entender lo que es realmente descubrir. Te vuelves a sentir como un niño, cosa que no pasa a menudo (una cosa es el dicho, otra el hecho. Yo me entiendo bien en eso). En este caso, es de verdad, sientes que te celebran las bobadas, el humor, alguien que complementa la estupidez propia que tienes y le da un giro de 180º bastante rico y placentero. En fin, esas cosquillas en el estómago, esas cosquillas, tan ausentes desde hace mucho y que vuelvan a presentarse, como rinocerontes, haciendo tiernamente pedazos tu interior (en el buen sentido lo digo), logrando confundirte entre lo que es real o irreal, inyectando una energía increíble en todo tu ser.
Sin duda es real, más que cualquier cosa, una visión en tus manos, firme ante todo, cómo podría ser irreal? La respuesta es simple, no puede.
El problema? que la realidad difiere de lo que queremos o esperamos, mantiene el misterio constante de qué va a pasar y si el sentimiento como tal, es mutuo. Más aún si esa otra persona no sabe nada al respecto, lo cuál le da a todo esto la emoción, el miedo a fallar y las ganas de perseverar y ganar, esas cosquillas en secreto, da paso a la conquista, la inocencia de conocer a alguien nuevo, que puede que estuviese desde hace bastante, pero ahora el juego es distinto, esta el corazón como primer premio y aunque vas solo, tienes terror de no llegar primero.
Comienzan las ideas de como liberar tal secreto y esperas que el secreto no sea sólo un sueño y llegue a ser parte de tus desvelos, consuelos y mejores momentos.
No existe un criterio, sólo las muchas pistas para resolver tan enternecedor y excitante misterio.
Sonando:
Of Dust and Nations
Veisshu
Thrice
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