martes, 2 de agosto de 2011

Mamá: Hay Una Sola

Primero que nada y primero que todo, agradezco el gesto que muchas personas tuvieron al preocuparse durante estos 15 días, ya fuese llamando, preguntando o como los más cercanos, visitando. Estos días sinceramente fueron, más que difíciles, distintos y muy largos, creo.
Hay situaciones o momentos en los que para variar uno valora más las cosas o se da cuenta de otras, incluso no sólo uno es quien sufre este golpe de entendimiento, algunos en tu círculo también perciben o reciben ese cambio.
Si debo decir la verdad, hace bastante que no me sentía tan bien, el día estuvo bien, tenía que estarlo. Desde que me levanté hasta que caminé por los pasillos del Hospital por última vez, escuchando Last Nite de The Strokes (en verdad iba como con todas las de ganar o andar alegre) y entre a la sala 11 del Pabellón de mujeres de Medicina Gral. en el 4to piso.
Ahí estaba ella, mi primer amor, como dicen algunos, radiante, bella, como siempre, sonriendo tomada de la mano de mi papá. Mi viejita linda, esperando su retorno. Una escena que nunca olvidaré.
Se cambió de ropa y mientras lo hacía, aproveché de usar su cama de hospital para leer un comics, las viejitas de las otras camillas se cagaban de la risa, les llego compañero nuevo, decían.
Volvió y mi papá fue a buscar la camioneta, nos llamó y salimos de la sala. Bajamos en ascensor al lobby y la cara de victoria, se marcaba en su cara (fuck yeah, epic win, etc). Salimos del hospital, aire fresco, aire nuevo y de tiempos que son más llevaderos.
Camino a la casa, miraba por la ventana contenta, por fin llegaría a su casa y además vería a la Jose, ya que no podía entrar a la sala por su edad (sólo permitían visitas mayores de 15).
Ya en casa, la bienvenida, abrazos de mis abuelos paternos que estaban ahí y después cuando llego la Jose del colegio, era como si no se vieran como hace mil años por un viaje a algún país donde no dejan ir niños y por fin se reencontraron, era lindo de verlas juntas.
Durante la tarde, empezaron las llamadas y la casa se lleno de energía otra vez, la reina había vuelto, en gloria y majestad. Dejando atrás todo mal y haciéndose más fuerte, sólo como las mamás lo saben hacer. Dejando atrás los miedos, de repente recibir una llamada y que de un simple control, tener que correr al hospital. De sorprenderte por que la última vez que la viste en una camilla fue cuando nació tu hermana. Del impacto que es verla como nunca, llena de tubos y apenas, de ver a tu papá acompañar a quien ama hora tras hora, fiel y firme a su lado y nosotros detrás siguiendo esas horas, de pensar a cada rato en miles de huevadas y preguntarte por qué?. De haberle visto la cara a la muerte pero no venía a visitarte a ti (frío pero real). De que las ordenes de un guardia en un fin de horario de visita no importan si el precio es hacerla reír y al final vean en tus ojos que el reloj no tiene horarios para ti, solo está de adorno por que si fuese por ti, no saldrías de esa sala, no la dejarías sola. De tragarse la pena y sobreponerse gracias a muchos que estuvieron sin ser llamados, sobrellevando detrás de cada sonrisa, los momentos de desanimo, recordándote que eres fuerte, por si en algún momento lo olvidases entre tanta preocupación. Que por tu mamá lo das todo sin escatimar gastos o desgasto. En fin, son tantas cosas, que la verdad comienzas a conocer todo lo que podrías hacer por ella e incluso más. Y cómo no, si me dio la vida y se ha sacado la cresta por mi y mis hermanos, es un ejemplo, le pega mil patadas en el culo a Superman, Batman y si, al Hombre Araña y al sucio Potter (sabeeee!), a cualquier héroe. No necesita capa, sólo una sonrisa y vuela.
Incluso a mi me gana en el carioca.
Podría pasar horas hablando de ella y lo genial que es, en serio, pero a lo que quiero llegar es: si tienen el tiempo, un abrazo no está demás, siempre despedirse bien, nunca sabes lo que pasará al rato. Agradecer el tiempo juntos, hay tiempo para todo, pero para la viejita, para la familia en general, no puede esperar, siempre tiene que haber ese tiempo. Siempre lo he tenido, pero ahora lo valoro más. Aunque fue momentáneo, conseguí entender lo que significa que falte la mamá.
Madre hay una sola, dicen
Qué huevón más sabio.






Sonando:
Everything
No Name Face
Lifehouse

1 comentario:

DreamerCaroline dijo...

Fuck yeah, jajaja, me mató eso...
Que frase más sabia esa... la he escuchado tanto y uno nunca le toma el verdadero peso: madre hay una sola. Y siempre será así, es el ser menos reemplazable de nuestras vidas y el más amado, creo... Veo que sacaste el oro de esta experiencia, Nico. A veces me siento tan mierda por no aprovechar a mi mamá, o por no decirle TE AMO, o preferir estar en FB que tomando once con ella... fuck u_u quiero abrazarla ahora. Te quiero mucho Nico, fue genial verte harto estas vacaciones, lo tenía muy pendiente.

P.D.: soy la EVelicious

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